sábado, 18 de octubre de 2008

QUIJARRO 15 SEPTIEMBRE 2008 - BOLIVIA

Estábamos sentados esperando en una vereda que el bus en el que salimos de Sao Paulo recoja todos los pasajeros que estaban merendando para salir. Decidimos comprar sanduches porque el resto era demasiado caro. Mientras comíamos, los dos sucios, sin bañarnos y lavarnos la boca, se acercó una chica joven con buzo celeste, pelo pintado, simpática como una película chistosa gringa cuando no tienes nada que hacer el domingo. Tenía una Coca Cola en lata en su mano, la absorbía con un sorbete celeste, el Juano la vio sin disimulo, la chica desde arriba le miró, el a ella, ella a el, la chica de celeste se acercó, agachó un poco su espalda como si quisiera que su rostro estuviera cerca del Juano, acercó la lata de cola en dirección de la cara de Juan, abrió la boca con suavidad y dijo en portugués:

Quieres merendar?

Yo respondí inmediatamente que no y el Juan hizo lo mismo. La chica se alejó y dejó la lata medio llena en un basurero. Los dos en silencio por pocos segundos hasta que vimos que la chica se subía en su bus. Que mierda pensó?, dijo el Juan ofendido, si no estoy tan mamarracho. No te vio bien, dije yo. Pero si no estoy ni sucio. Se confundió Juan. Eso si me ofende, si hasta tengo una gorra Umbro. Pensó que eras un mocoso, te ofreció la cola por eso. No, es por el pelo chucha, además me preguntó si quería merendar, eso si me ofende.

Entre extrañado y risueño subí al bus. El Juano no encontraba explicación, la verdad yo tampoco.

Llegamos a Bolivia y se sintió la frontera inmediatamente, las fronteras mentales, los bolivianos y sus resentimientos históricos, sus acento arrastrado y silencioso. Caos en Bolivia, guerra civil, autonomistas contra masistas, atrapados tres días, por fin estamos saliendo en tren hoy.

Mientras hacíamos la fila algunos bolivianos conversaban de su pasado y de su presente histórico. Si todos nos han robado decía un boliviano de la Paz, los chilenos, los paraguayos, los argentinos, hasta los peruanos nos han rrobado. Estos políticos desgraciados, decía otro, a ellos no les ha importado nunca el país, solo tiran para su lado, imagínese el presidente Maralejo, estaba borracho aquí en la frontera del Chaco, enamorado el pendejo de una brasilera, cogió su caballo,  un mapa y le dijo a la moza brasilera, lo que ocupe la pata de mi caballo le regalo a los brasileros, y así fue pues, todo el Chaco es de los paraguayos y brasileros. Algunos reíamos de esa historia, para mi no confirmada. Las historias de Maralejo seguían. Una vez había salido a observar la luna. Las pijamas estaban colgadas y el movimientos de estas hizo asustar al presidente. Furioso, al siguiente día, ordenó a sus soldados que fusilen a la pijama.

Maralejo estaba sentado en su silla presidencial, contaba otro boliviano que hacía la fila para el tren, leyendo un libro con las letras de cabeza . Señor presidente, le dijo un cabo, está leyendo alrevés, Maralejo, al darse cuenta, dijo, quien sabe leer lee de cualquier manera.

Si ese era un pendejo decía un boliviano atrás nuestro, ni sabía leer, esa gente es la que ha gobernado a Bolivia, esa gente.

En dos horas salimos en tren a Santa Cruz, ya estamos en un mundo con más tierra y menos asfalto

No hay comentarios: